jueves, 7 de mayo de 2009

Fea mañana


Al despertar Alvaro una mañana, se encontró en su cama convertido en un ser monstruoso. Estaba echado sobre unas inmensas alas de su espalda y al alzar la cabeza vio la inmensa boca junto a sus dientes deformes por el espejo. Dos patas de rana con brazos de oso y una nariz hinchada ofrecían a sus ojos el espectáculo de una agitación sin respuesta alguna. ¿qué me ha pasado? No soñaba, creo, sí era cierto...

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